martes, 31 de marzo de 2020

El Extraño (H.P. Lovecraft)

El confuso rostro de lo paranormal.






        Infeliz es aquel a quien sus recuerdos infantiles sólo traen miedo y tristeza.
Desgraciado aquel que vuelve la mirada hacia horas solitarias en bastos y
lúgubres recintos de cortinados marrones y alucinantes hileras de antiguos
volúmenes, o hacia pavorosas vigilias a la sombra de árboles descomunales y
grotescos, cargados de enredaderas, que agitan silenciosamente en las alturas
sus ramas retorcidas. Tal es lo que los dioses me destinaron... a mí, el aturdido, el
frustrado, el estéril, el arruinado y sin embargo, me siento extrañamente satisfecho
y me aferro con desesperación a esos recuerdos marchitos cada vez que mi
mente amenaza con ir más allá, hacia el otro.
        No sé dónde nací, salvo que el castillo era infinitamente horrible, lleno de
pasadizos oscuros y con altos cielos rasos donde la mirada sólo hallaba telarañas
y sombras. Las piedras de los agrietados corredores estaban siempre
odiosamente húmedas y por doquier se percibía un olor maldito, como de pilas de
cadáveres de generaciones muertas. Jamás había luz, por lo que solía encender
velas y quedarme mirándolas fijamente en busca de alivio; tampoco afuera brillaba
el sol, ya que esas terribles arboledas se elevaban por encima de la torre más alta.
Una sola, una torre negra, sobrepasaba el ramaje y salía al cielo abierto y
desconocido, pero estaba casi en ruinas y sólo se podía ascender a ella por un
escarpado muro poco menos que imposible de escalar.
        Debo haber vivido años en ese lugar, pero no puedo medir el tiempo. Seres
vivos debieron haber atendido a mis necesidades, y sin embargo no puedo
rememorar a persona alguna excepto yo mismo, ni ninguna cosa viviente salvo
ratas, murciélagos y arañas, silenciosos todos. Supongo que, quienquiera me
haya cuidado, debió haber sido asombrosamente viejo, puesto que mi primera
representación mental de una persona viva fue la de algo semejante a mí, pero
retorcido, marchito y deteriorado como el castillo. Para mí no tenían nada de
grotescos los huesos y los esqueletos esparcidos por las criptas de piedra
cavadas en las profundidades de los cimientos. En mi fantasía asociaba estas
cosas con los hechos cotidianos y los hallaba más reales que las figuras en
colores de seres vivos que veía en muchos libros mohosos. En esos libros aprendí
todo lo que sé. Maestro alguno me urgió o me guió, y no recuerdo haber
escuchado en todos esos años voces humanas..., ni siquiera la mía; ya que, si
bien había leído acerca de la palabra hablada nunca se me ocurrió hablar en voz
alta. Mi aspecto era asimismo una cuestión ajena a mi mente, ya que no había
espejos en el castillo y me limitaba, por instinto, a verme como un semejante de
las figuras juveniles que veía dibujadas o pintadas en los libros. Tenía conciencia
de la juventud a causa de lo poco que recordaba.
        Afuera, tendido en el pútrido foso, bajo los árboles tenebrosos y mudos,
solía pasarme horas enteras soñando lo que había leído en los libros; añoraba
verme entre gentes alegres, en el mundo soleado allende de la floresta
interminable. Una vez traté de escapar del bosque, pero a medida que me alejaba
del castillo las sombras se hacían más densas y el aire más impregnado de
crecientes temores, de modo que eché a correr frenéticamente por el camino
andado, no fuera a extraviarme en un laberinto de lúgubre silencio.
        Y así, a través de crepúsculos sin fin, soñaba y esperaba, aún cuando no
supiera qué. Hasta que en mi negra soledad, el deseo de luz se hizo tan frenético
que ya no pude permanecer inactivo y mis manos suplicantes se elevaron hacia
esa única torre en ruinas que por encima de la arboleda se hundía en el cielo
exterior e ignoto. Y por fin resolví escalar la torre, aunque me cayera; ya que mejor
era vislumbrar un instante el cielo y perecer, que vivir sin haber contemplado
jamás el día.
        A la húmeda luz crepuscular subí los vetustos peldaños de piedra hasta
llegar al nivel donde se interrumpían, y de allí en adelante, trepando por pequeñas
entrantes donde apenas cabía un pie, seguí mi peligrosa ascensión. Horrendo y
pavoroso era aquel cilindro rocoso, inerte y sin peldaños; negro, ruinoso y solitario,
siniestro con su mudo aleteo de espantados murciélagos. Pero más horrenda aún
era la lentitud de mi avance, ya que por más que trepase, las tinieblas que me
envolvían no se disipaban y un frío nuevo, como de moho venerable y embrujado,
me invadió. Tiritando de frío me preguntaba por qué no llegaba a la claridad, y, de
haberme atrevido, habría mirado hacia abajo. Antojóseme que la noche había
caído de pronto sobre mí y en vano tanteé con la mano libre en busca del
antepecho de alguna ventana por la cual espiar hacia afuera y arriba y calcular a
qué altura me encontraba.
        De pronto, al cabo de una interminable y espantosa ascensión a ciegas por
aquel precipicio cóncavo y desesperado, sentí que la cabeza tocaba algo sólido;
supe entonces que debía haber ganado la terraza o, cuando menos, alguna clase
de piso. Alcé la mano libre y, en la oscuridad, palpé un obstáculo, descubriendo
que era de piedra e inamovible. Luego vino un mortal rodeo a la torre,
aferrándome de cualquier soporte que su viscosa pared pudiera ofrecer; hasta que
finalmente mi mano, tanteando siempre, halló un punto donde la valla cedía y
reanudé la marcha hacia arriba, empujando la losa o puerta con la cabeza, ya que
utilizaba ambas manos en mi cauteloso avance. Arriba no apareció luz alguna y, a
medida que mis manos iban más y más alto, supe que por el momento mi
ascensión había terminado, ya que la puerta daba a una abertura que conducía a
una superficie plana de piedra, de mayor circunferencia que la torre inferior, sin
duda el piso de alguna elevada y espaciosa cámara de observación. Me deslicé
sigilosamente por el recinto tratando que la pesada losa no volviera a su lugar,
pero fracasé en mi intento. Mientras yacía exhausto sobre el piso de piedra, oí el
alucinante eco de su caída, pero con todo tuve la esperanza de volver a levantarla
cuando fuese necesario.
        Creyéndome ya a una altura prodigiosa, muy por encima de las odiadas
ramas del bosque, me incorporé fatigosamente y tanteé la pared en busca de
alguna ventana que me permitiese mirar por vez primera el cielo y esa luna y esas
estrellas sobre las que había leído. Pero ambas manos me decepcionaron, ya que
todo cuanto hallé fueron amplias estanterías de mármol cubiertas de aborrecibles
cajas oblongas de inquietante dimensión. Más reflexionaba y más me preguntaba
qué extraños secretos podía albergar aquel alto recinto construido a tan inmensa
distancia del castillo subyacente. De pronto mis manos tropezaron
inesperadamente con el marco de una puerta, del cual colgaba una plancha de
piedra de superficie rugosa a causa de las extrañas incisiones que la cubrían. La
puerta estaba cerrada, pero haciendo un supremo esfuerzo superé todos los
obstáculos y la abrí hacia adentro. Hecho esto, invadióme el éxtasis más puro
jamás conocido; a través de una ornamentada verja de hierro, y en el extremo de
una corta escalinata de piedra que ascendía desde la puerta recién descubierta,
brillando plácidamente en todo su esplendor estaba la luna llena, a la que nunca
había visto antes, salvo en sueños y en vagas visiones que no me atrevía a llamar
recuerdos.
        Seguro ahora de que había alcanzado la cima del castillo, subí rápidamente
los pocos peldaños que me separaban de la verja; pero en eso una nube tapó la
luna haciéndome tropezar, y en la oscuridad tuve que avanzar con mayor lentitud.
Estaba todavía muy oscuro cuando llegué a la verja, que hallé abierta tras un
cuidadoso examen pero que no quise trasponer por temor de precipitarme desde
la increíble altura que había alcanzado. Luego volvió a salir la luna.
        De todos los impactos imaginables, ninguno tan demoníaco como el de lo
insondable y grotescamente inconcebible. Nada de lo soportado antes podía
compararse al terror de lo que ahora estaba viendo; de las extraordinarias
maravillas que el espectáculo implicaba. El panorama en sí era tan simple como
asombroso, ya que consistía meramente en esto: en lugar de una impresionante
perspectiva de copas de árboles vistas desde una altura imponente, extendíase a
mi alrededor, al mismo nivel de la verja, nada menos que la tierra firme, separada
en compartimentos diversos por medio de lajas de mármol y columnas, y
sombreada por una antigua iglesia de piedra cuyo devastado capitel brillaba
fantasmagóricamente a la luz de la luna.
        Medio inconsciente, abrí la verja y avancé bamboleándome por la senda de
grava blanca que se extendía en dos direcciones. Por aturdida y caótica que
estuviera mi mente, persistía en ella ese frenético anhelo de luz, ni siquiera el
pasmoso descubrimiento de momentos antes podía detenerme. No sabía, ni me
importaba, si mi experiencia era locura, enajenación o magia, pero estaba resuelto
a ir en pos de luminosidad y alegría a toda costa. No sabía quién o qué era yo, ni
cuáles podían ser mi ámbito y mis circunstancias; sin embargo, a medida que
proseguía mi tambaleante marcha, se insinuaba en mí una especie de tímido
recuerdo latente que hacía mi avance no del todo fortuito, sin rumbo fijo por campo
abierto; unas veces sin perder de vista el camino, otras abandonándolo para
internarme, lleno de curiosidad, por praderas en las que sólo alguna ruina
ocasional revelaba la presencia, en tiempos remotos, de una senda olvidada. En
un momento dado tuve que cruzar a nado un rápido río cuyos restos de
mampostería agrietada y mohosa hablaban de un puente mucho tiempo atrás
desaparecido.
       Habían transcurrido más de dos horas cuando llegué a lo que
aparentemente era mi meta: un venerable castillo cubierto de hiedras, enclavado
en un gran parque de espesa arboleda, de alucinante familiaridad para mí, y sin
embargo lleno de intrigantes novedades. Vi que el foso había sido rellenado y que
varias de las torres que yo bien conocía estaban demolidas, al mismo tiempo que
se erguían nuevas alas que confundían al espectador. Pero lo que observé con el
máximo interés y deleite fueron las ventanas abiertas, inundadas de esplendorosa
claridad y que enviaban al exterior ecos de la más alegre de las francachelas.
Adelantándome hacia una de ellas, miré el interior y vi un grupo de personas
extrañamente vestidas, que departían entre sí con gran jarana. Como jamás había
oído la voz humana, apenas sí podía adivinar vagamente lo que decían. Algunas
caras tenían expresiones que despertaban en mí remotísimos recuerdos; otras me
eran absolutamente ajenas.
       Salté por la ventana y me introduje en la habitación, brillantemente
iluminada, a la vez que mi mente saltaba del único instante de esperanza al más
negro de los desalientos. La pesadilla no tardó en venir, ya que, no bien entré, se
produjo una de las más aterradoras reacciones que hubiera podido concebir. No
había terminado de cruzar el umbral cuando cundió entre todos los presentes un
inesperado y súbito pavor, de horrible intensidad, que distorsionaba los rostros y
arrancaba de todas las gargantas los chillidos más espantosos. El desbande fue
general, y en medio del griterío y del pánico varios sufrieron desmayos, siendo
arrastrados por los que huían enloquecidos. Muchos se taparon los ojos con las
manos y corrían a ciegas llevándose todo por delante, derribando los muebles y
dándose contra las paredes en su desesperado intento de ganar alguna de las
numerosas puertas.
       Solo y aturdido en el brillante recinto, escuchando los ecos cada vez más
apagados de aquellos espeluznates gritos, comencé a temblar pensando qué
podía ser aquello que me acechaba sin que yo lo viera. A primera vista el lugar
parecía vacío, pero cuando me dirigí a una de las alcobas creí detectar una
presencia... un amago de movimiento del otro lado del arco dorado que conducía a
otra habitación, similar a la primera. A medida que me aproximaba a la arcada
comencé a percibir la presencia con más nitidez; y luego, con el primero y último
sonido que jamás emití —un aullido horrendo que me repugnó casi tanto como su
morbosa causa—, contemplé en toda su horrible intensidad el inconcebible,
indescriptible, inenarrable monstruo que, por obra de su mera aparición, había
convertido una alegre reunión en una horda de delirantes fugitivos.
       No puedo siquiera decir aproximadamente a qué se parecía, pues era un
compuesto de todo lo que es impuro, pavoroso, indeseado, anormal y detestable.
Era una fantasmagórica sombra de podredumbre, decrepitud y desolación; la
pútrida y viscosa imagen de lo dañino; la atroz desnudez de algo que la tierra
misericordiosa debería ocultar por siempre jamás. Dios sabe que no era de este
mundo —o al menos había dejado de serlo—, y sin embargo, con enorme horror
de mi parte, pude ver en sus rasgos carcomidos, con huesos que se entreveían,
una repulsiva y lejana reminiscencia de formas humanas; y en sus enmohecidas y
destrozadas ropas, una indecible cualidad que me estremecía más aún.
        Estaba casi paralizado, pero no tanto como para no hacer un débil esfuerzo
hacia la salvación: un tropezón hacia atrás que no pudo romper el hechizo en que
me tenía apresado el monstruo sin voz y sin nombre. Mis ojos, embrujados por
aquellos asqueantes ojos vítreos que los miraba fijamente, se negaba a cerrarse,
si bien el terrible objeto, tras el primer impacto, se veía ahora más confuso. Traté
de levantar la mano y disipar la visión, pero estaba tan anonadado que el brazo no
respondió por entero a mi voluntad. Sin embargo, el intento fue suficiente como
para alterar mi equilibrio y, bamboleándome, di unos pasos hacia adelante para no
caer. Al hacerlo adquirí de pronto la angustiosa noción de la proximidad de la
cosa, cuya inmunda respiración tenía casi la impresión de oír. Poco menos que
enloquecido, pude no obstante adelantar una mano para detener a la fétida
imagen, que se acercaba más y más, cuando de pronto, mis dedos tocaron la
extremidad putrefacta que el monstruo extendía por debajo del arco dorado.
        No chillé, pero todos los satánicos vampiros que cabalgan en el viento de la
noche lo hicieron por mí, a la vez que dejaron caer en mi mente una avalancha de
anonadantes recuerdos.
        Supe en ese mismo instante todo lo ocurrido; recordé hasta más allá del
terrorífico castillo y sus árboles; reconocí el edificio en el cual me hallaba;
reconocí, lo más terrible, la impía abominación que se erguía ante mí, mirándome
de soslayo mientras apartaba de los suyos mis dedos manchados.
        Pero en el cosmos existe el bálsamo además de la amargura, y ese
bálsamo es el olvido. En el supremo horror de ese instante olvidé lo que me había
espantado y el estallido del recuerdo se desvaneció en un caos de reiteradas
imágenes. Como entre sueños, salí de aquel edificio fantasmal y execrado y eché
a correr rauda y silenciosamente a la luz de la luna. Cuando retorné al mausoleo
de mármol y descendí los peldaños, encontré que no podía mover la trampa de
piedra; pero no lo lamenté, ya que había llegado a odiar el viejo castillo y sus
árboles. Ahora cabalgo junto a los fantasmas, burlones y cordiales, al viento de la
noche, y durante el día juego entre las catacumbas de Nefre–Ka, en el recóndito y
desconocido valle de Hadoth, a orillas del Nilo. Sé que la luz no es para mí, salvo
la luz de la luna sobre las tumbas de roca de Neb, como tampoco es para mí la
alegría, salvo las innominadas fiestas de Nitokris bajo la Gran Pirámide; y sin
embargo en mi nueva y salvaje libertad, agradezco casi la amargura de la
alienación.
        Pues aunque el olvido me ha dado la calma, no por eso ignoro que soy un
extranjero; un extraño a este siglo y a todos los que aún son hombres. Esto es lo
que supe desde que extendí mis dedos hacia esa cosa abominable surgida en
aquel gran marco dorado; desde que extendí mis dedos y toqué una fría e
inexorable superficie de pulido espejo.









(Cuento de Howard Phillips Lovecraft escrito en 1921, y publicado por primera vez en 1926 por la revista Weird Tales).




martes, 31 de diciembre de 2019

Joker: La ilusión y el sueño de un sociópata | Crítica y Opinión

La historia jamás contada en un cómic.






Advertencia: Todo lo expresado en este post es mi opinión y no es hecho con el propósito de desprestigiar a ninguna Obra, Industria o Película que pueda ser mencionada.
También doy el aviso de que esta review contiene muchos spoilers.






Siendo un proyecto que en un inicio no tuvo tanta aceptación y al que muchos consideraron como un bodrio, Guasón es una película que desafió e incluso superó las expectativas de las personas, convirtiéndose aún sin quererlo en una pieza cinematográfica que con el pasar de los años se volverá una obra de culto. Pero, ¿por qué alcanzó el éxito antes, durante y después del Festival de Venecia en donde se le dio el premio a la mejor película del año con su León de Oro?.

Sech: Porque Joker está dirigido a niños possers y edgys que no saben lo que es tener una verdadera depresión, JAJAJAJAJAJA!.

No, imbécil, en realidad tiene un significado mucho mayor y el cual voy a exponer ahora mismo.

Sech: Ah, te referías a eso. Pues solo puedo decir que llegó la hora de que DC conquiste al mundo con historias macabras y violentas, que hagan lo contrario de Marvel en lugar de pretender competir contra ellos en un terreno que evidentemente ya perdieron, sabemos el resultado de intentar hacer eso cuando sacaron películas denigrantes, ridículas y cariturescas que solo dan ganas de reír y llorar al mismo tiempo en que no superas el cringe que te provoca todo ese montón de mierda. Pobres de Margot Robbie y Jared Leto, no tuvieron la culpa de que sus personajes dieran tanto asco. Aunque Will Smith como Deadshot no está mal, ese si es un negro que se puede ver.

Bueno, ya déjame seguir.
Para serles sincero, suelo preferir los proyectos de superhéroes que son más independientes en lugar de un Universo Cinematográfico centrado en ellos, puesto que tienen un auténtico valor narrativo y no es puro merchandising que termina por insultar la inteligencia del público y resulta decepcionante para los fans (el mayor defecto que tiene Marvel y el causante de que mucha gente haya perdido el interés por sus películas).
Afortunadamente, este no es el caso de Joker, un trabajo muy interesante de analizar que es poseedor de una enseñanza profunda bien elaborada por Todd Phillips y Scott Silver, y estelarizada por la espectacular actuación de Joaquín Phoenix.
Así que sin más introducción, empecemos con la crítica.




Lo mejor:

El filme hace un buen trabajo en mostrarnos los trastornos del protagonista y como esto lo va afectando hasta convertirlo en un criminal, está muy bien escrita en este aspecto, desde el principio hasta el final vemos una Gotham más decadente que nunca y llena de habitantes retrógrados que no poseen ninguna clase de respeto hacia su prójimo, lo cual se hizo de esta forma porque se basaron en la Nueva York de los 80´s, época en la que había mucha hostilidad y literalmente tenías que luchar para sobrevivir, llegando al punto de inclusive tener que portar un arma, porque ya saben, Estados Unidos y su reglamentación corrupta en la que cualquiera puede conseguir una pistola. En esto degenera el personaje de Arthur Fleck, un comediante deteriorado física y mentalmente, y de bajos recursos cuyo mayor sueño es alegrar a la gente con sus espectáculos, ya sea contando chistes o trabajando como payaso de fiestas, y sin embargo, su visión del mundo se distorsiona cuando sufre las consecuencias de la paupérrima sociedad en la que vive, reduciéndolo a un completo sociópata que no duda en realizar la locura que lo condenará para toda su vida, pero que a su vez, lo hizo verdaderamente feliz. Un detalle bastante curioso es notar como utilizaron las referencias de varios cómics (y también de otras actuaciones del personaje), para hacer una reinvención/adaptación muy creíble, y si combinamos el realismo usado en toda la cinta, entonces tendremos una historia que verdaderamente tiene algo que contar, resultando en un estudio de personaje muy conmovedor.
Otra cosa destacable en el filme es su apartado técnico.
Con esto no me refiero a que haya un buen CGI (porque no lo tiene), sino lo que hace que un Arte Audiovisual pueda ser extraordinario. Hay escenas en las que Arthur expresa sus sentimientos con acciones y no con palabras, como el hecho de padecer una risa histriónica e incontrolable cada vez que tiene una emoción muy fuerte, lo que causa que este tipo de rarezas aunado a la intolerancia de las personas lo hagan motivo de rechazo, o cuando después del altercado con sus primeras víctimas hace que tenga sentimientos encontrados, ya que en vez de angustiarse o estar triste por no dudar ni un segundo en hacerle daño a alguien que lo merezca, se dispone a bailar encerrado en un baño, dándole a entender al espectador que está presenciando a un ser que además de estar loco, no le falta mucho para hacer algo más perverso que matar a 3 hombres en un subterráneo. También se nos exhibe un manejo en la iluminación y en el movimiento de cámaras que se ajustan de una forma espléndida, puesto que cumplen con el motivo de hacer que la audiencia reaccione y sienta mucha tensión por el drama y la acción de algunas escenas, sin mencionar esas partes donde se puede sentir cierta incomodidad e inquietud, muy cercano a escenas de terror excelentemente ejecutadas. Tampoco puedo olvidar lo que para mí es de suma importancia en el apartado técnico, los OST/Soundtracks y en general la música del filme; al principio me pareció que desentonaba un poco (porque parecía una composición hecha más para una obra de fantasía medieval que para el origen de un personaje de cómics), pero luego de un rato te das cuenta de que encaja a la perfección, es bastante memorable tanto el soundtrack original hecho por la artista Hildur Gudnadottir, el cual presenta de una manera brillante el camino de perdición y ascenso del Joker, hasta las canciones utilizadas de Jimmy Durante y Frank Sinatra que concuerdan con la temática de la felicidad y la tristeza por las típicas situaciones de la vida diaria.
Tiene un guión bien estructurado, me gusta que los diálogos sean coherentes y concisos en vez de puras tonterías para rellenar la trama a pesar de que hayan bromas y chistes, casi nada se siente fuera de lugar y es entretenida en todo momento.
También me gustó que se haya explorado el entorno familiar de Arthur, el cual por su fachada de pobreza hace que sea el personaje más humano en una película de este estilo, no por nada tanto en los trailers como en la misma película se dieron indicios del plot twist en forma de un mensaje político que nos da la cinta, pues desde el inicio ya existía una batalla entre los ricos y los pobres, y el Joker estando en medio de ambos bandos, terminó siendo el estimulante perfecto para crear una revolución anarquista únicamente con su accionar, un final más que satisfactorio.
El hecho de que la narración esté todo el tiempo bajo la perspectiva de Arthur generando en delirios y alucinaciones es sencillamente magnífico, es una razón para volverla a ver incluso después de haberla visto en el Cine, haciendo que Guasón sea una obra compleja en la que muchos elementos se dejan libres a la interpretación y enfocándose en el desarrollo de personaje con el fin de dar una reflexión digna de una historia psicológica, lo cual se resume en todo lo positivo que te puede ofrecer un personaje de cómics fuera de las viñetas.











Lo peor:

Debo decir que Joker está lejos de ser perfecta.
El problema de la peli es que parece más una historia autoconclusiva que el origen de un supervillano (y de hecho el director ha confesado que no se puede confiar en Arthur como narrador de la historia por sus problemas mentales), por lo que prácticamente es una adaptación que solo tiene el nombre, pues si no tuviera "Guasón" como título, es probable que no habría tenido el éxito que tiene en la actualidad.
Sin embargo esto no entorpece la narrativa y mucho menos la hace inconsistente; el verdadero contratiempo aquí, es que muchas ideas que se plantearon no fueron realizadas por alguna razón, pues es muy conveniente que Arthur resultara ser hijo de Thomas Wayne para que tenga un vínculo con Bruce, pero luego nos dicen que fue adoptado por Penny Fleck y todo lo que vivió fue una mentira, lo cual es innecesario porque a mitad de la cinta ya tenemos un trasfondo que nos permite empatizar con el personaje y a su vez comprenderlo. Obviamente podrían decirme que ya se daban pistas sobre esto cuando la madre de Arthur desde el comienzo insistía con enviarle cartas a Thomas, eso es cierto, pero creo que habría tenido mayor impacto si Penny no fuera más delirante y cruel que su propio hijo, lo que da a entender que es su madre biológica, por lo que nuevamente, no hacía falta crear tanta confusión en esa parte.
Otra cosa que no logro entender es la necesidad de hacer que su romance con Sofie sea precisamente una alucinación, siendo un personaje más aprovechable en el sentido de que se puede crear una situación más intensa que un mero amor platónico (no necesariamente matándola ya que este Guasón a diferencia de otras encarnaciones no es pura maldad), pero terminó siendo una idea desaprovechada.
Retomando lo que comenté previamente, el final de la cinta, que si bien es sublime, no es el nacimiento de un villano o de un anti-héroe si se lo prefiere, lo cual traiciona mucho de la premisa que se tenía en un principio sobre la película y se concentra más en darle una excesiva victimización a Arthur, lo que deriva en un claro aspecto negativo.
Por cierto, la muerte de Martha y Thomas provocadas por otro anarquista rebelde impulsado por el Joker, aunque fue verosímil, se sintió un poco fuera de enfoque, es decir, ¿por qué darnos una señal del resurgimiento de Batman en ese mundo cuando el objetivo de la película nunca fue producir un Universo Cinematográfico?, con esas escenas me parece que la teoría del DC Dark está recobrando fuerzas (jajaja).









Bueno, habiendo dado mi punto de vista crítico sobre El Bromas, ahora procederé a la segunda parte de este post, que consiste en dar una opinión más detallada contestando algunas interrogantes referentes a la cinta.



¿Joaquin Phoenix es el mejor Joker?

Personalmente creo que no se puede decir que el Joker de Phoenix es el mejor de todos.
A ver, no voy a ser falso con ustedes y decirles que ya conocía a este actor mucho antes de su interpretación del Príncipe Payaso del Crimen (porque no me da vergüenza admitir que antes de eso ni siquiera sabía de su existencia), pero de lo poco que he visto en sus demás participaciones, tengo todo el derecho de decir que es un gran actor, estando al nivel de otros actores de renombre como  Bryan Cranston (Walter White), Mads Mikkelsen y Anthony Hopkins (ambos hombres mejor conocidos por encarnar a Hannibal Lecter en sus filmes y serie homónima respectivamente), y puede que eso también afecte a las personas al opinar sobre cual es el mejor Joker. Pero por mi parte, ninguno triunfa sobre el otro.
El chiste del Guasón es que es un personaje sumamente misterioso, tanto así que no se sabe su verdadera identidad u origen en los cómics, es decir, no es como Batman, no es como Spider-Man o Superman, es una figura multi-facética a la que cualquier productor, actor y director es libre de darle su propia visión para crear una historia.
Por eso tenemos a los Jokers de Cesar Romero, pasando por Jack Nicholson y llegando hasta Heath Ledger y Jared Leto, si lo estudiamos bien lo único que comparten es el nombre, pues son muy diferentes entre sí, por lo que compararlos es a mi parecer una malinterpretación.
Arthur Fleck representa la injusticia, la venganza y el abandono que puede tener una sociedad intolerante y sin valores morales no solo hacia los enfermos mentales sino también a las personas de clase baja, concepto que lo vuelve en mi Joker favorito, pero no lo hace el mejor, porque sinceramente el mejor Joker no existe para mí.





¿Joker merece/necesita una secuela?.








Al menos no por el momento.
Opino que sería mejor esperar un muy buen lapso de tiempo como para tan siquiera pensar en una secuela, y lo digo en serio.
Demosle un vistazo al director de este filme, Todd Phillips.
Realmente este director me recuerda mucho a otros creadores de su estilo como Shyamalan (quien es mejor conocido por la trilogía de Unbreakable), y Hirohiko Araki (el creador de JoJo´s bizarre adventure), ya que le gusta mucho la idea de crear historias experimentales pero hay ocasiones en las que no le sale muy bien que digamos, esto le pasó con una trilogía perteneciente al género de comedia como lo fue The Hangover (la primera es bastante amena y entretenida pero las secuelas son....ok, tienen lo suyo pero pecan de ser algo ridículas). Se entiende que la intención de Phillips es crear historias que sean lo más realistas posibles, lo cual está bien y podría funcionar, pero su propia carrera nos ha demostrado que no es muy bueno haciendo secuelas de sus trabajos previos (siendo Joker su mejor obra hasta el momento no me sorprendería que terminara arruinándola al no tener la misma inspiración o referencias en caso de que tanto él como Phoenix estén dispuestos a hacer una secuela), aunque bueno, tampoco creo que lo estropee por completo, pero no sería algo de la misma calidad.





¿Joker es una obra maestra?.

Quizá la pregunta más difícil acerca de esta cinta.
Hay que tomar en cuenta que para entender más a Guasón se debería ver al menos dos de las películas en las cuales el director se imbuyó para su historia, estoy hablando de Taxi Driver y The King Of Comedy. La primera trata sobre un ex-soldado que combatió en la Segunda Guerra Mundial que tiene problemas de insomnio, y mientras ejerce su trabajo como Taxista observa la podredumbre de criminales y malvivientes que envuelven la ciudad de Nueva York, por lo que decide hacer una acción drástica, que a su vez significa hacer justicia por su propia mano. Y la segunda trata de un Comediante con delirios de grandeza que quiere tener sus 15 minutos de fama, y para lograrlo, secuestra al Cómico que más admira para tomar su lugar en un célebre programa de televisión. Notan las referencias, ¿verdad?.
Bueno, me parece muy erróneo que salga mucha gente a decir que Joker es un fusilamiento de Taxi Driver cuando el director ha dejado claro que también se basó en la mayoría de producciones de Martin Scorsese, y el que las haya copiado directamente está muy lejos de la realidad.
Ahora veamos la definición de obra maestra.


"Obra maestra o Magnum Opus, mejor, más renombrada, y/o sobresaliente producción de un autor, artista, diseñador o compositor".



Dicho esto, voy a darles una respuesta tanto objetiva como personal.
Considero el término de "Obra maestra" al igual que otros términos que conozco (Humano máximo y Omnipotencia por ejemplo), como algo que se ha bastardizado en estos tiempos.
Para mí una obra maestra no tiene que ser perfecta, pero no basta con ser algo genial, tiene que ser por lo menos un proyecto revolucionario tanto para las industrias como para el resto de obras ficticias de su estilo, algo que haga un punto y aparte en la historia por su coherencia argumental.
Como dije antes, la película del Joker alcanzó relevancia porque el personaje desde antes ya tenía popularidad, lo cual no le quita méritos, pero hizo que tuviera un razonamiento que me ha estado molestando en estos últimos meses: Los seres humanos somos hipócritas y egoístas por naturaleza.
Somos hipócritas en el sentido de que solemos decir que nos gusta el material original de una obra (en este caso los cómics), pero luego decimos que las adaptaciones Live Actions nos parecen mejores que sus contrapartes de las viñetas.
Somos egoístas en el sentido de que todos tenemos nuestros propios problemas, asuntos y cosas que hacer, combinado a nuestros gustos e intereses.
No somos perfectos, así como una Obra maestra tampoco tiene que ser perfecta.
Y gracias a esta introspección, debo decirles que con todo respeto a quienes lo consideran así, pero para mí Joker no es una Obra maestra.
¿Por qué?.
Porque no es algo completamente innovador, y porque a pesar de lo que algunos quieren hacer ver, no es maravillosa argumentalmente hablando. Si eres una persona introspectiva (como tu servidor), de manera eventual te sentirás afectado por el peso psicológico que conlleva ver una película tan grandiosa, pero si usamos la cabeza por un momento y no nos dejamos llevar tanto por nuestro estilo de vida, por nuestra personalidad o por nuestros inconvenientes personales, mejoraremos nuestra capacidad de análisis a la hora de dar una opinión.
Tal vez Joker no sea una Obra maestra, ¿pero saben qué la hace tan especial y la distingue del resto de películas basadas en cómics de superhéroes?: ¡Que DC con solo una película haya logrado igualar e incluso superar, no solo a un Universo Cinematográfico que llevaba años construyéndose y terminó desilusionando al público, no solo a películas pretenciosas que no pudieron lograr lo que Joker si pudo, sino a la GRAN MAYORÍA de las películas del 2019, que junto a The Irishman marcará un antes y un después en el Mundo del Cine, y ESA es la única verdad!.




Sech: Recuerden amigos, pongan una cara feliz ante toda adversidad, traten de asesinar a Santa Claus cuando lo vean (ya lo he intentado y el panzón barbudo mugriento siempre se me escapa al último segundo), y no se les olvide beber leche.
Les deseo un año igual de horroroso que este y que la pasen muy mal, porque ya saben, así es la vida.
¡Nos vemos pronto!. 






Put on a Happy Face.

miércoles, 25 de diciembre de 2019

Las muertes más horribles en los Creepypastas: Una respuesta a la ausencia del miedo

The Death Have Much Forms.




Bueno, debo admitir que hacer una segunda parte de esta saga fue difícil, pues ya saben que a mí me gusta la variedad y no es nada sencillo innovar cuando tocas un tema tan relevante en el terror como lo es la muerte, un concepto muy utilizado en estas historias pero que no todo el mundo sabe aplicar de la forma correcta. Por otro lado, es bueno saber que de vez en cuando te puedes encontrar con algo impactante en los Creepypastas, ya que es bastante útil para usuarios como yo que les gusta recopilar información con el fin de crear un proyecto que sea entretenido y de calidad ver que hasta en el horror moderno hay cosas que destacan más de otras. Tal y como he dicho previamente, esto no es un top de cual es la muerte más sangrienta y horrorosa, eso es algo que ustedes decidirán. También si lo desean pueden recomendarme creepys que no aparezcan aquí con tal de hacer una futura tercera parte.





Óbito.

Esa sensación de que estás a punto de morir, ya sea por negligencia o por algo que le atribuimos al karma o al destino.
Nuestras vivencias diarias nos hacen replantearnos incógnitas sobre la propia existencia, siendo que de vez en cuando nos preguntamos el cómo sería el mundo de las personas a nuestro alrededor si no hubiéramos nacido, o aún peor, el qué pasaría si morimos de una manera que no podemos evitar.
La verdad es que el ser humano es demasiado complejo como para albergar solamente odio y locura en sus adentros, pues ese gusto por el terror y la maldad no es más que una mera inclinación que forma parte de nuestros tantos intereses.
Sin embargo, el Universo de los Creepypastas es muy peculiar en ese sentido.
Una mitad es un ambiente plagado de enfermos mentales que no se ajustan a ninguna moral, seres unidimensionales que son creados para satisfacer un morbo de su creador, cumpliendo bastante bien esta función la mayoría de ocasiones. La otra mitad es un lugar que cada vez más está al borde de su destrucción a causa de factores externos, y la única alternativa para liberarse de tanto sufrimiento es dejarse seducir por el cinismo hasta convertirnos en la peor versión de nosotros mismos, acabando con vidas inocentes hasta que alguien más aparezca y decida que ha llegado nuestro momento de partir sin emplear clemencia.
Pero al fin y al cabo, esto es lo que hace tan atractivo este tipo de metaversos, ¿verdad?, irónicamente define que tipo de persona seríamos en otra realidad donde no habría ninguna esperanza, limitándonos a un razonamiento simplista en el que tenemos que matar para sentirnos vivos.
Sin más introducción, que empiece el juego.






¿La locura es hereditaria?.
Creepypasta: Homicidal Liu.

Esta historia nos ofrece la perspectiva de Liu Woods, el hermano de Jeff The Killer, quien de una forma milagrosa logró sobrevivir a la noche en la que Jeff se volvió un completo asesino, y se las arregló para mantenerse con vida hasta darse cuenta de que estaba en un hospital, lleno de múltiples heridas en su cuerpo y con los órganos bastante dañados.
A partir de esta premisa nos cuentan como un familiar de un asesino en serie que sobrevive a un intento de homicidio por parte de este puede caer en lo más bajo al punto de ser alguien tan o más cruel que su propio hermano, haciendo referencia al Estrés Post-Traumático que puede sufrir una persona que haya tenido este tipo de experiencias, ya que se explora a detalle como Liu va descendiendo progresivamente hacia la locura, teniendo momentos en los que simplemente no puede razonar sumado a los delirios en donde posee tendencias homicidas y alucinaciones en las que Jeff hace una fugaz aparición.
Lo único que hacía que Liu no matara de forma inmediata, era su pareja de nombre Susan, una enfermera que lo atendió en aquel hospital y terminó enamorándose de ella a tal punto de haberle pedido matrimonio.
Sin embargo, esta felicidad no frenaba su rencor; cada vez más su cordura pendía de un hilo, y este hecho fue por lo que Liu optó por tomar la vida de criminales y malvivientes.
Su primera víctima, un tipo que había robado el bolso de Susan, fue asesinado por múltiples e incesantes puñaladas. Llegó un periodo en el que matar se le había vuelto tan fácil, que comenzó a recurrir a métodos más retorcidos: A algunos tipos les prendía fuego con gasolina, a otros los apuñalaba en partes específicas hasta hacerlos agonizar, a distintos los mutilaba reduciéndolos a pedazos y les daba sus restos a perros callejeros, y a terceros los obligaba a comerse sus propias tripas.
Liu pensaba que se hacía un favor a si mismo y a la sociedad matando criminales, pues en el fondo todavía era alguien de buenos sentimientos y quería tener una vida plena, y ese elemento era lo que hacía una diferencia entre Jeff y él.
Lamentablemente, Liu se tuvo que enfrentar a lo que cualquier vigilante de la ficción se arriesga a sufrir: Un ser querido suyo en peligro de muerte.
Al mismo tiempo en que Liu le pidió matrimonio a Susan, esta última recibiría un disparo por un maleante. Liu logró encontrarlo y lo asesinó, pero el daño ya estaba hecho y Susan tuvo una amnesia temporal. Ella recuperó la memoria gracias a que Liu la llevó a lugares en los que compartieron buenos momentos, pero luego empezó a sufrir convulsiones. Y ya estando en el hospital, cuando recibió la noticia de que Susan había muerto, el Liu bondadoso se convirtió en el monstruo que nunca dejó salir, sin ninguna razón para contenerse y sin poder soportar la idea de que otros pacientes vivan y Susan no, matándolos a todos en el acto hasta no dejar a nadie vivo en la clínica.
Esa es la historia de Liu, el Homicida que odia desde lo más profundo de su ser la felicidad de los demás, y quien de una forma inimaginable tomará la vida de cualquiera que ose con mostrar su felicidad ante su presencia.




El desliz del Animador.
Creepypasta: El Mario Asesino.

No cabe duda de que el peligro y los psicópatas en potencia se encuentran en todas partes, y esta historia es el mayor ejemplo de ello.
Mike Robertson era un hombre adulto cuya mayor afición eran los videojuegos, en especial los juegos del popular fontanero Mario Bross, por lo que cuando se enteró de que había un concurso televisivo en donde el ganador obtendría una Nintendo 64, no dudo en inscribirse con el motivo de participar.
Pero durante el evento, Mike se daría cuenta de que uno de los concursantes, quien era nadie más y nadie menos que la hija del presentador de dicho programa, estaba haciendo trampa con ayuda de su padre para ganar, no titubeó al decir ante el público que la competencia estaba arreglada, pero nadie le creyó. Al percibir el odio de Mike hacia él, el Presentador le dijo que tenía la razón y que para compensarlo le regalaría una de estas consolas, pero cuando esperó por varias horas y lo confrontó por esto, se dio cuenta de que solo era un engaño por parte del individuo. Mike se puso muy histérico y comenzó a insultarlo, y el Presentador aprovechó esto para ordenarle a los guardias del estudio que no solo lo sacaran del edificio sino que lo golpearan salvajemente y lo colgaran de cabeza en un árbol.
Nadie supo que pasó con Mike a partir de eso, hasta que un día se anunció un concurso de disfraces en el mismo programa. Mike se vistió para la ocasión usando un disfraz roto de Mario, y amenazó al Presentador con que esa misma noche lo iba a matar a él y a toda su familia.
El miedo pudo más que la ira, y al ver que Mike estaba enfrentándolo mientras llevaba puesto un disfraz de Mario ensangrentado y con un cuchillo en la mano, no pensó en otra cosa más que tenía que correr para salvar su vida, saliendo de la casa y cayendo por un barranco, rompiéndose la pierna en el proceso.
Se dice que a altas horas de la noche se escuchan los gritos de suplicas por parte del Presentador antes de su deceso, y que se puede ver al fantasma de Mike rondando por esa zona.




Un sueño hecho realidad.
Creepypasta: Sé que estás despierto.

A veces el temor más grande de un niño son las criaturas que habitan en los armarios o debajo de sus camas, pero, ¿qué pasaría si estos seres existieran realmente?.
Esto es lo que plantea el siguiente relato a presentar, un trágico suceso ocurrido en una noche como cualquier otra. El joven protagonista sabía que no debía hacer ningún ruido, no debía moverse, ni siquiera debía cometer el grave error de gritar, aguantando el pánico hasta el amanecer o cuando le llegara su momento, soportando que unos ojos fríos lo miraran en toda la noche.
El pobre chico huyó lo más rápido que pudo de la escena y se refugió en sus sabanas pensando ingenuamente que eso lo iba a proteger, pero más temprano que tarde escuchó el abrir de su puerta y tuvo que sentir entre los tuétanos como esa aberración colocaba de manera tosca los cuerpos de los dos seres que más amaba. Realizado su acto, aquel ser de apariencia humanoide, sin pelo y sin ropa, y acercándose bastante a lo que sería un cavernícola, escribió en una de las paredes un mensaje, seguido de un dibujo a que él llamaría una auténtica obra de arte, para finalmente meterse debajo de la cama del sufrido muchacho.
Las ganas de soltar aunque sea una lágrima se hizo evidente, pero el chico tuvo la fuerza para leer la frase en la pared, un hecho del que jamás tuvo la forma de percatarse: “Sé que estás despierto”.




La impotencia del canino.
Creepypasta: Puertas.

Dicen que hay momentos en que los animales domésticos son más inteligentes que sus dueños, lo cual no se aleja mucho de la verdad.
Un adorable perro que fue adoptado por una familia normal vivía cómodamente en su casa. Generalmente pasaba el tiempo con los más pequeños, en especial con la hija que consideraba como su hermana, viendo películas, jugando en el patio y haciendo típicas cosas de chica.
Y en ese instante, vio al responsable, un sujeto que llevaba una navaja de afeitar, con una expresión de ira combinada con locura, con un aspecto robusto y unos dientes amarillos. Miró al canino y le sonrió, para después alzar su instrumento, derribar la puerta del baño y partir en dos a la madre de la familia. El perro hubiera podido morderlo o ladrar con la suficiente agresividad para espantar al condenado, pero es evidente que era muy cachorro como para ser un problema. Detrás del canino se escuchó el estruendoso grito de la hermana, a quien el asesino no titubeó en secuestrarla y cerrar la puerta antes de irse.

Adoptado por correspondencia.
Creepypasta: Una historia para asustar a mi hijo.

Era uno de esos chicos viciosos que gustaban de jugar videojuegos en línea como Minecraft durante todo el día. Ante esta conducta, su padre se vio en la obligación de darle una enseñanza sobre la seguridad en internet a través de un cuento inventando por él mismo y que se puede dejar libre a la interpretación.
Nos cuenta la historia de Colby, un chico similar a este joven que disfrutaba de jugar por internet y quien un día se contactó con un usuario llamado Helper23, y como eran buenos amigos a distancia, este último le propuso ir a su casa para conocerse en persona, a lo que Colby aceptó y le dio su dirección.
La noche siguiente, y antes de conciliar el sueño, Colby escuchó todos los ruidos de la casa, como la lavadora encendida y los gemidos de su hermanito durmiendo en la cuna.
Es aquí cuando vemos que esta historia se diferencia de los dos anteriores puestos cuando vemos la perversidad del asesino, la cual parece no tener límites.
Una vez que escuchó la puerta de su habitación abrirse ligeramente, vio que su padre asomó la cabeza. Colby preguntó si se trataba de él, a lo cual respondió afirmativamente, pero luego preguntó por su madre, y esta asomaría su cabeza un poco más abajo que la de su marido.
Un hombre gordo abrió más la puerta solo para mostrar las cabezas del padre y la madre de Colby, las arrojó al suelo y sacó un cuchillo.
En medio de la agonía de Colby, Helper23 escuchó el llanto de su hermano menor, fue hacia su cuna, y cuando estuvo a punto de matarlo, vio como el bebé dejó de llorar y le sonrió. Toda la ira y sadismo del asesino se desvaneció, le sonrió de vuelta y tomó la decisión de llevárselo y criarlo como si fuera su hijo, nombrándolo como William.
William salió corriendo a su cuarto y cerró la puerta.
Pero a pesar de que se veía aterrorizado, el padre concluyó en que en el fondo, le había gustado la historia.




Una adicción incontrolable.
Creepypasta: El experimento ruso del sueño.

La Segunda Guerra Mundial fue una de las épocas más oscuras de la historia, llena de secretos que a día de hoy todavía no han sido descubiertos. En este caso, nos presentan uno de los sucesos más enfermizos de los años 40 provocado por el Ejército Ruso, y que consistió en un experimento realizado con el motivo de mostrar el qué pasaría si una persona lleva días sin dormir a base de un gas estimulante. Si en la primera Creepypasta de esta lista ya hicimos una mención de lo que es el descenso a la locura y el cómo un personaje puede estar torturado psicológicamente, aquí profundizaremos en eso con un surrealismo brutal, pues hablamos de conductas completamente autodestructivas.
Nos cuentan que para esta prueba se eligieron a 6 sujetos que eran prisioneros políticos y enemigos del Estado, a los cuales se les hizo la promesa de que si cooperaban en esto, se les daría una libertad condicional.
Con el pasar de los días, los científicos presenciaron con sus propios ojos la deformación de los sujetos en sus cuerpos y sus mentes. Empezaron a hablar de sus traumas del pasado y se quejaban de todo lo que los había orillado a terminar en esa cámara de gas, además de que intentaban persuadir a los investigadores para que los dejaran salir. Mostraron múltiples episodios de psicosis, locura, gritaban por horas enteras, susurraban cosas ininteligibles y tenían una innata capacidad para no reaccionar ante una situación intensa. Los investigadores querían abrir la cámara y dispersar el gas para comprobar los estados de estos 6 hombres, pero estos últimos no querían que lo hicieran, impedían a cualquier costo que les quitaran el gas, pues esto los mantenían despiertos. Pero una medianoche, abrieron la compuerta y lo que vieron fue espantoso; vieron como estaban delgados hasta los huesos e incluso dejaban a la vista algunos órganos, con pedazos de carne arrancados por ellos mismos. Uno de ellos no logró soportarlo y murió en el acto. El resto, estaban lampillos, en una desquicia absoluta y no parecían responder a ninguna clase de estimulo.
Al negarse a salir de la recámara para que se les hagan su respectivo diagnóstico, los prisioneros no tuvieron más opción que defenderse con uñas y dientes, dando hincapié a una encarnizada batalla dentro del laboratorio. Uno de los soldados rusos murió cuando su garganta fue cercenada, otro pereció cuando sus testículos fueron arrancados, y muchas víctimas del incidente se quitaron la vida.
Durante la lucha, uno de los sujetos terminó desangrándose y perdiendo su vaso, por lo que tuvo que ser atendido inmediatamente. Pero el tipo se defendió cual animal salvaje acorralado, sobreviviendo y gritando la palabra “MÁS” por aproximadamente tres minutos aún cuando su corazón se detuvo.
¿Tan fácil te has olvidado de mí?. Somos tú. Somos la locura que yace dentro de todos ustedes, rogando por la libertad en todo momento, muy dentro de tu mente animal. Somos lo que se esconde en sus camas todas las noches. Somos aquello que callan, y paralizan con sedantes cuando se van a sus cielos nocturnos, donde no los podemos alcanzar.”
El científico hizo una pausa, y disparó al sujeto negándole su verdadera libertad.




La desdicha del Calamar Clarinetista.
Creepypasta: El Suicidio de Calamardo.

Parece un afán de cualquier escritor aficionado al terror verle el lado tétrico incluso a una caricatura infantil como Bob Esponja.
Esta creepy es la que probablemente inició la popularidad de los episodios perdidos en las series animadas, siendo muy pocos los que se pueden comprobar su autenticidad. No obstante, este destaca por ser mucho más transgresor que un episodio perdido común y corriente.
Se nos cuenta que tras hacer un concierto en el que tocaba su clásico clarinete y ser abucheado por la multitud, Calamardo entra en una perturbadora depresión.
Pero lo peor de todo fue su final: Mientras que Calamardo miraba a la pantalla con una expresión vacía, con los ojos rojos y sangrantes, de repente se escuchó una voz gruesa que decía “Do It”, para luego ver como el molusco sostenía una escopeta y se disparaba a la cabeza, la cual quedó totalmente destrozada. Las paredes se mancharon de sangre y materia gris, y lo único que quedaba del personaje era uno de sus ojos colgando de su cara.
Hay rumores de que el episodio original se filtró por los estudios de Nickelodeon, pero ni los animadores ni el propio Stephen Hillenburg pudieron darle una explicación a lo sucedido.




No hay malos empleados, sino malos jefes.
Creepypasta: Un buen tipo.

La sobreexplotación en los trabajos es un tema controversial y que se ha mantenido vigente, puesto que es algo que afecta a muchas personas, sobretodo en países Capitalistas como Estados Unidos, el cual es muy conocido por este hecho. Pero hay ocasiones en donde esto es más culpa del Jefe que de los empleados en sí.
Phil Kerbson era un hombre risueño que trabajaba en la empresa Computools, pero que tuvo el infortunio de tener a un Jefe desgraciado que se le pasaba dando ordenes en lugar de hacer algo productivo. A pesar de este hecho, Phil siempre hacía sus labores diarias sin ninguna objeción, aceptándolas con un “Claro que sí!”, y terminándolas con “¿Hay algo más que pueda hacer para ayudar”?, sin borrar su característica y amable sonrisa.
Evidentemente, a su superior esto lo llenaba de rabia, ya que ansiaba con destruir su espíritu. Pero descubrió que la razón por la que Phil podía estar tan activo, se debía a las jornadas de descanso en donde podía estar durmiendo sus 8 horas plácidamente para regresar al siguiente día con las energías recobradas. Esto fue aprovechado por el Gerente para hacerle la vida imposible y deleitarse con su agobio, dándole trabajos pesados sin descanso y obligarlo a corregirlos una y otra vez a propósito.
Tras los eventos ocurridos de aquella noche en Computools, el Apoderado no tuvo más opción que recoger sus cosas para irse de la compañía, ya que las cámaras captaron el modo en que trataba a Kerbson y a los demás empleados, y fue destituido....pero Phil buscaba venganza.
La administradora del Gerente, Sally Boid, cuenta que intentó tumbar la puerta y pedir ayuda, pero no pudo hacer nada para evitar su terrible fin. Una vez que aseguraron la puerta y bajaron las cortinas de la oficina, solo se escucharon gritos y suplicas por parte del hombre, seguido de “Lo que pueda hacer para ayudar”. Al escuchar el click de la cerradura para indicar que la puerta estaba desbloqueada, ella y los demás vieron la escena del crimen más visceral de sus vidas: El Gerente estaba abierto de la garganta a la pelvis, con los órganos expuestos, las manos contorsionadas en nudos de carne y nudillos, una genuina expresión de miedo y angustia, mandíbula cerrada, y la nariz ensangrentada y torcida. En su mano izquierda sostenía el último testigo de su humanidad, su propio corazón.

El verdadero rostro de la Creación.
Creepypasta: La puerta de la mente.

¿Alguna vez se han enterado de algo que estaban mejor sin saber?, bueno, este es uno de esos casos.
En 1983 un grupo de eruditos profundamente religiosos tenían la hipótesis de que nuestros 5 sentidos nos impedían establecer contacto con Dios, tenían la creencia de que los estímulos sensoriales nublaban nuestra consciencia de la eternidad y que al aislarnos de estos podíamos comunicarnos con la susodicha entidad a través del pensamiento. El seleccionado para este experimento, un hombre muy anciano que ya no tenía nada por lo que vivir, tuvo que someterse a una compleja operación quirúrgica en la que cada parte de su cerebro terminaba fundida por una aguja caliente. Literalmente no podía oler, sentir, escuchar, saborear y tocar nada.
Muchos abandonaron el trabajo después de varias semanas cuando el anciano decía en voz alta que podía hablar con los fallecidos de los científicos y mencionaba datos que solamente podían saber. Se convirtió en un desquiciado cuando un montón de voces lo atormentaban con lamentos y suplicas, entidades que les susurraban cosas inenarrables y sombras que se deslizaban hacia él y lo agarraban por las manos y piernas. Tan grave fue la situación que tuvieron que sedarlo constantemente, lo cual funcionó en los primeros días pero luego todo volvió a ser como antes. A pesar de esto los hombres de ciencia continuaron con el proyecto, pues sabían que se estaban acercando a algo enorme, y estaban dispuestos a llevar esto hasta las últimas consecuencias. No obstante, el pobre anciano trató de suicidarse mordiendo sus labios y arrancando su carne, razón por la cual tuvieron que sujetarlo en una camilla. En las últimas semanas se limitaba a guardar silencio mientras derramaba lágrimas, por lo que tuvieron que hidratarlo de forma constante. Y al final, hizo contacto visual con uno de los científicos a pesar de su ceguera, y susurró: “Logré hablar con Dios, pero él nos ha abandonado”.
Luego de eso sus signos vitales se detuvieron de forma inmediata.
No se logró determinar el significado de sus últimas palabras, pero estas resonarían por siempre en la mente de los investigadores.




Nadie puede escapar de su destino.
Creepypasta: Muérete antes de dormirte.

Fue durante los años 50.
Se sabía que la manera más indolora de palidecer era por una muerte natural, pero se creía que la forma más afortunada de morir era a través de los sueños. Con este planteamiento, los científicos eligieron a varios hombres enfermos, vagabundos y errantes con la promesa de que se les proporcionarían una cura, aunque esto solo fue una media verdad. En las sesiones de prueba ellos vieron en el encefalograma primitivo como sus ondas cerebrales emitían picos enormes, dando a entender que estaban soñando, pero de forma extraña varios de los hombres terminaban muriendo mientras dormían, por lo que realmente estaban teniendo pesadillas en las que sufrían de una forma inimaginable. En algún punto se hizo la prueba en un último individuo, solo que en vez de dejarlo morir, optaron por revivirlo para ver que pasaba. Pero fue inútil, ya que segundos de estar despierto sufrió un ataque cardíaco. Y lo único que los obligó a cancelar este proyecto y encerrar su cuerpo para siempre en una morgue fueron las palabras finales que ese miserable conejillo de indias de aquel laboratorio susurró al oído de uno de los científicos:
Muérete antes de dormirte”.
Jamás se supo que fue lo que vio.




El maltrato no tiene perdón.
Creepypasta: Nunca más.

La violencia doméstica es un mal que nos ha acarreado hasta la actualidad, siendo algo que mayormente afecta a mujeres y niños.
La vida llena de abusos tanto físicos como verbales de un niño cambiaría para siempre cuando en una noche lluviosa escuchó como tocaban la puerta principal de su casa a partir de unos golpecitos. Ella sabía que el pobre chico recibía maltratos de su madre, y se comprueba cuando en la mañana siguiente, esta última le gritó y le dio un buen golpe en la mejilla al asumir la culpa cuando fue acusado de haber ensuciado de tierra su propia cama.
Cuando fue a la escuela se enteró de una noticia terrible: Una niña había sido encontrada muerta y se tenía a su padre como el principal sospechoso. La descripción de la chica concordaba con la misma extraña visitante que tuvo como huésped la noche anterior.
Mientras dormía, al sentir como una diminuta mano tocaba su rostro y una voz conocida susurró en su oído, se despertó sobresaltado y corrió al cuarto de su madre una vez que escuchó sus gritos de dolor y agonía, y vio como una pequeña figura enterraba su cara en el pecho de la mujer hasta abrirle un hueco sumamente enorme. El chico quedó impactado y su amiga solo le devolvió un gesto inocente, para luego matar a su víctima mordiendo su cuello. En ese instante el joven se desmayó, y despertó al posterior día en su cama; y con una curiosidad muy mórbida, observó que el cuerpo de su madre había desaparecido.
Con tal que el chico creció, tuvo una esposa, un hijo y una hija, a quien nombraría como Amanda. Nunca se preguntó a donde fue a parar el cadáver de su mamá, y de hecho nunca la extrañó. Pero cuando supo que la hija de unos vecinos estaba siendo maltratada, antes de irse a dormir vio como una vieja conocida estaba corriendo en dirección a esa misma casa, y esa entidad fantasmagórica casualmente antes de abrir una de las ventanas, giró su cabeza hacia él, lo miró a los ojos, y aseguraba por todo lo alto que sus labios formaban la misma frase que se conservaría en sus recuerdos para siempre:


Buenos amigos, esto ha sido todo.
Espero que realmente lo hayan disfrutado y que la segunda parte de esta saga les haya parecido igual o mejor que la primera.
Les deseo una dulce navidad y hasta la próxima.